CCS 101

La captura y almacenamiento de carbono (CCS), también conocida como captura y secuestro de carbono, ayuda a los fabricantes, productores industriales e instalaciones generadoras a cumplir con los requisitos ambientales de manera rentable y responsable. El CCS captura las emisiones de dióxido de carbono (CO2) producidas por estas plantas antes de que ingresen a la atmósfera. El CO2 capturado se licua, transporta y almacena permanentemente bajo tierra bajo una gruesa capa de roca impermeable. El CO2 luego se mineraliza naturalmente y se disuelve con el tiempo.

 

CCS es una solución segura y responsable con el medio ambiente para las empresas que enfrentan regulaciones de emisiones cada vez mayores. Al mismo tiempo, brinda beneficios económicos a los propietarios y comunidades.